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Una Imagen del Diseño Industrial Dominicano

Una Imagen del Diseño Industrial Dominicano

Primeros indicios. El carácter osado del INTEC, particular característico que desde sus inicios forjó su cultura, es el simple termino que mejor describe los orígenes del Diseño Industrial en INTEC. Hay varios documentos que se utilizarán para reconstruir los primeros indicios del diseño industrial en INTEC. En estos, es algo notable, ver con qué fluidez, seguridad y sentido de propósito, se habla, se analiza y se decide sobre la necesidad y la pertinencia del diseño industrial para el país y cómo el INTEC asume un rol proactivo acerca del tema. La primera osadía consistió en que, a dos años de su fundación, en 1974, el INTEC ya había constituido un centro que promovía iniciativas de conexión entre universidad y empresa, el CEAT-INTEC. La función enlace (del CEAT/INTEC) consiste en la recíproca alimentación intersectorial, investigando necesidades reales para el desarrollo económico y social y proveyendo las asistencias que mejoren los estándares de actuación, tanto de los sectores productivos, de los servicios públicos, como de la formación y servicios universitarios con aquel destino (Instituto Tecnológico de Santo Domingo, INTEC, 1976, 3). Una de las primeras actividades desarrolladas por este centro fue una “Clínica Nacional de Gestión Industrial”, en el marco del proyecto financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (ONUDI) adjudicado al INTEC en el 1974. Los especialistas invitados, profesionales de alto nivel en materias relativas a la producción y la gestión, coincidieron en señalar el diseño industrial como una de las más importantes materias a mejorar en el sector productivo. Un año antes ONUDI había hecho un “Estudio industrial sobre la República Dominicana (UNIDO, 1973) que encontró serias deficiencias en los productos industriales dominicanos, citando que eran copias o imitaciones de modelos extranjeros (INTEC, 1976). Tanto las conclusiones de dicha clínica como del estudio de la ONUDI, señalan que estas deficiencias en el diseño incidían negativamente sobre las posibilidades de exportación de la República Dominicana, aumentaban el gasto en importaciones, desdibujaban la identidad nacional y que no se encontraron en el país posibilidades de entrenamiento para cubrir el diseño industrial (INTEC, 1976). La Rectoría de INTEC, creó una comisión interinstitucional, que pudiera generar una propuesta de programa para la formación y desarrollo de una entidad que se ocupara del tema, con la asesoría de la ONUDI (INTEC, 1976). La comisión fue creada por el Consejo Académico del INTEC con profesionales del INTEC y del proyecto UNIDO, y con otros asesores: de la Secretaria de Turismo, del Centro Dominicano de Promoción de la Exportación, CEDOPEX y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Hay que hacer notar que el documento, citado antes, fue titulado “DISEÑO”, que puede considerarse bastante provocador y significativo. Este fue el informe realizado por la comisión en febrero de 1976 con su propuesta para responder a la problemática del sector. El proyecto de la comisión propuso que se actuara en 3 frentes: especializar educadores, formar diseñadores y asesorar a la industria en la producción. También sugirió que se actuara en el menor tiempo posible, vista la gravedad de la situación y se creara un Centro de Investigación del Diseño (CID), como unidad promotora de investigación y de educación en el diseño (INTEC, 1976). Pensando al nivel en que la industria dominicana estaría desarrollada en dicho periodo, no es difícil calibrar la osadía de dicha propuesta y la visión amplia y la confianza que tendrían estos profesionales en el futuro industrial del país. Diseño Industrial. Empresa de grandes proporciones para INTEC? La siguiente oportunidad de incidir en el tema se dio cuando el INTEC sometió su proyecto de Expansión y Consolidación Académica, presentado en el año 1981 al Banco Interamericano de Desarrollo -BID- (DR-0022). Como parte de las exigencias de este proyecto, era necesario justificar el crecimiento de planta física en función del crecimiento académico y desarrollo para el país. Por ello, el INTEC introdujo entre otros, el diseño industrial como un nuevo programa de estudio de grado, por su alto grado de novedad y de impacto social, que en ese punto ya el INTEC había podido valorar. Durante el proceso de implementación de este proyecto del BID, en el año 1984, se contrató para el tema del diseño industrial en INTEC, al Arq. Rómulo Polo, consultor colombiano que tenía experiencia en procesos de desarrollo y consolidación del diseño en varios países. Es muy interesante entender cómo el INTEC gestionó las propuestas de dicho consultor. En el documento institucional titulado: “Diseño: una opción de desarrollo”, el vicerrector de aquel momento, Dr. Jorge M. Fernández, hace algunas anotaciones de las conclusiones de la gestión del Arq. Polo. El menciona los e informes recibidos, que delinearon una posible ruta de implantación de esta nueva carrera en el INTEC. Y a los cuales él respondía con dicho documento, sobre todo para proponer al BID, una estrategia relista de implementación de esa parte del acuerdo (Instituto Tecnológico de Santo Domingo-INTEC-, 1984). El Dr. Hernández reafirma que hay tres puntos esenciales donde descansa la estrategia del INTEC con respecto al diseño industrial, y que el asesor confirmó: a) El área de diseño constituye una prioridad para el sistema de educación superior, por su papel como coadyuvante al proceso de desarrollo del país. b) El INTEC reconoce que esta es un área en la que puede hacer aportes significativos. Existe una profunda conciencia en la dirección del Instituto y en la Faculta de Ingeniería del compromiso con el país en ese sentido. c) En el país existe la necesidad del diseño industrial, pero los sectores involucrados están ajenos a este hecho. No tienen tampoco las condiciones para hacer algo al respecto como sector, ni existe una clara visión de cuales alternativas de solución hay. En este mismo informe se señala que el asesor había concluido en su informe final que el Diseño industrial era una empresa de grandes proporciones para el INTEC o para cualquier otra universidad (INTEC, 1984). El Vicerrector pasa a señalar lo que llama dificultades encontradas, que argumenta ampliamente, y aquí se resumen bastante, son cuatro: a) La industria dominicana importa su diseño y su tecnología, tiene contados recursos y mercados reducidos, por lo que en principio no será sensible a producir diseño localmente. Esto implicará que se dedique bastante tiempo y dinero para penetrar en el sector. b) No hay en nuestro país los recursos humanos mínimos para implementar un programa en diseño industrial. Esto supone una importante inversión en dicho proceso formativo inicial. c) El programa de estudios propuesto por el asesor está un poco desvinculado del sistema curricular del INTEC, lo que equivaldría a cambios que desnaturalizan el INTEC. Se propone una revisión de esta propuesta. d) Existen otras entidades educativas que ofrecen carreras técnicas en el área del diseño, pero que no deben confundirse con el Diseño Industrial, porque deforma el perfil profesional. Esto hace mas exigente el proceso de desarrollo de la carrera. En este contexto desafiante, el Vicerrector propone una nueva estrategia para INTEC en 3 etapas: • 1984-85: Integración. Formar un equipo humano del INTEC, bajo la dirección de un asesor extranjero que sea diseñador industrial. Elaborar un plan de trabajo y empezar contactos con el medio empresarial y realización de actividades de concientización. • 1985-86: consolidación del Centro de Diseño Industrial del INTEC. Selección y formación en el exterior de los docentes futuros de la carrera. Firma de convenios con instituciones estatales y privadas y valoración de la formación de postgrado en diseño. • 1987-88: proceso de toma de decisión en base a la factibilidad de esta nueva carrera. Aseguramiento de un programa de estudios, espacio, equipos listos para lanzar la carrera si fuera el caso. Se cierra el circulo El CDI-INTEC La estrategia anterior, fue ejecutada casi a la letra. En mayo del año 1985 el INTEC designó una contraparte interna del programa de diseño industrial, el Arq. Jesús Villeta. El arq. Villeta acompañaría al asesor alemán, diseñador industrial, Gerd Schussler. Este consultor declaró en una comunicación que las metas de su trabajo serían (Schuessler, 1985): • Diseñar un número de productos apropiados para la exportación • Sensibilizar acerca del diseño a un grupo de colaboradores del INTEC, del sector privado y gubernamental. El Centro de Diseño Industrial (CDI-INTEC) en sus primeros 6 meses desarrolló un plan de trabajo y tenía 19 empresas e instituciones en diversos sectores productivos, colaborando y participando de charlas, talleres, actividades de promoción y desarrollo de nuevos productos. (Centro de Diseño Industrial INTEC, 1985). En el eje de formación de docentes para el área del diseño industrial, en mayo de 1985 ya se habían concedido 3 becas de estudios de maestría en Diseño Industrial: Los becarios fueron Ing. Luis Ceballos, que fue al Illinois Institute of Technology, IIT, en Estados Unidos, el Ing. Pedro Solano, destinado a la Universidad Autónoma de México, UNAM, ambos egresados de Ingeniería Industrial del INTEC y la Arq. Margarita Rodríguez, para la Univ. de California, UCLA, Estados Unidos. En el año 1987, haciendo equipo con dos de los 3 becarios, el Arq. Villeta lideró el proceso de diseño del programa de la carrera de Diseño Industrial del INTEC, que concluyó con la entrega del proyecto al Consejo Académico en septiembre de 1987. En ese primer proyecto se hacía mucho énfasis en la necesidad de conservar ambas unidades operando en sinergia, la carrera y el Centro de Diseño, proponiendo compartir recursos humanos, espacios y socios. Llama la atención, además, cuanto detalle se dedicó a la descripción de tipos de aulas, talleres y recursos tecnológicos especiales para Diseño Industrial (Villeta, Rodríguez, & Ceballos, 1987). Esto refleja un nivel de conocimiento sobre las especificidades de una carrera del género, ya desde su diseño. En diciembre del año 1987, la Vicerrectora de Planeamiento y Desarrollo, emitió una opinión sobre dicho proyecto. Este informe valorativo inicia considerando el proyecto bien elaborado y sustentado. Luego pasa a señalar algunos desafíos: el costo alto por la dotación de equipos, mobiliario y aulas y la dotación de profesores especialistas, y un importante reto que era la necesidad de flexibilidad en el ciclo formativo del área de Ingenierías, donde se ubicaría la carrera, no sin cambios curriculares por sus diferencias con las ingenierías (Vicerrectoría de Planeamiento y Desarrollo INTEC, 1987). Luego de una serie de ajustes, el programa resultó aprobado en ese mismo año, con un diseño curricular único, pero alineado al modelo INTEC, que le permitió el acceso al primer grupo de estudiantes de Diseño Industrial en el país. Para fortalecer el equipo de profesores, otro asesor llegó de Alemania en el 1988, el diseñador industrial Gunther Dauner. Dauner, había trabajado con Rómulo Polo en Colombia en la escuela de diseño industrial de la Universidad Javeriana, y habiendo cumplido su contrato allí, buscaba otra plaza en América latina, y su agencia, la Kreditanstalt für Wiederaufbau, KFW, lo colocó en la neonata escuela de diseño industrial del INTEC. Las primeras asignaturas se impartieron en julio de 1988 a 13 estudiantes. Los profesores eran los mismos integrantes del equipo interno, el director Villeta, la prof. Rodríguez y el asesor Dauner, que era el único que había ejercido la profesión de diseñador industrial y la docencia en diseño también. Con este asesor durante 7 años se fortalecieron las competencias de todos los profesores locales, incluidos egresados que volvieron como profesores luego de sus postgrados en el exterior. En el año 1989 se consiguió la cooperación de Canadá para instalar el laboratorio de modelos y prototipos. La asociación de industriales de Herrera becó estudiantes sobresalientes para la nueva carrera desde el inicio. En el 1991, el equipo de diseño produjo un informe sobre el desarrollo de la carrera y del CDI, con una propuesta de reforma curricular que fue aprobada también. En dicho informe se motivaba a la asignación de más recursos para la carrera, apoyo para consolidar la calidad docente, y explicando la primera reforma curricular (Villeta, Dauner, & Rodríguez, 1991) Los primeros egresados salieron en el año 1991. Por igual, sigue operando en sinergia el Centro de Diseño Industrial como organismo de promoción y consolidación en el medio industrial, que hasta hoy ha hecho múltiples aportes en su área. Todo había sucedido como había sido planificado, por la determinación del INTEC de hacer suyo aquel sueño y de lograr el impacto que pensó desde el inicio. ¡Toda una osadía!

Realizan encuentros para analizar la identidad del diseño dominicano

Realizan encuentros para analizar la identidad del diseño dominicano
INTEC y el Centro Cultural de España de Santo Domingo celebran el Día del Diseñador Dominicano y se preparan para la 5ta edición de la bienal de diseño República Dominicana [dRD] 2022, que está prevista para noviembre de este año SANTO DOMINGO. - El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) y el Centro Cultural de España de Santo Domingo organizaron los encuentros “Diseñando RD” por motivo del Día del Diseñador Dominicano que se celebra el 11 de julio de cada año. Se convocó a académicos, estudiantes y profesionales de las distintas disciplinas del diseño y se les invitó a definir qué es el diseño dominicano, a los participantes se le exhortó a traer cinco imágenes u objetos para puntualizar su rama de diseño. Las conversaciones alrededor de las imágenes u objetos seleccionados fueron un buen punto de partida. La discusión entre estudiantes, directores y profesores de diseño industrial, de moda y de interiores del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), el Instituto Técnico Superior Comunitario de San Luis (ITSC), el Instituto Técnico Superior Mercy Jácquez (ITESUMJ), la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la Universidad Iberoamericana (UNIBE) y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) arribaron a diversas conclusiones, entre ellas que es útil considerar que, aun cuando dicen no tener una definición acabada del diseño dominicano, todos reconocen que este no es lo mismo que el diseño, por ejemplo, mexicano. En los encuentros, que se realizan en el Centro Cultural de España, los diseñadores participantes consideraron que diferenciar e identificar las cualidades que distinguen el diseño dominicano en comparación con otro diseño es una fuente segura de productos marca país. “Quizás una de las maneras menos cuestionable (y controvertida) de abordar la definición del “diseño dominicano” es definirle a través de su historia. Este podría ser u recurso útil; la única desventaja de este enfoque es que define lo que ha sido (y no necesariamente lo que es o será)”, precisaron durante el conversatorio. Todas las ramas reconocieron la necesidad de impulsar las investigaciones vinculadas al diseño local. El próximo coloquio será este miércoles 13 de julio en el Centro Cultural de España de Santo Domingo, a las 6:00 de la tarde. La entrada libre es hasta completar aforo; para más información llamar al 829-589-3130. Dirección de Comunicación Institucional 11 de julio 2022

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